Categorías

  • Categorías
  • PIERCINGS AROS
  • PIERCINGS FALSOS
  • Labio
  • Nariz
  • Ombligo
  • Oreja
  • PIERCINGS NARIZ
  • Aros Nariz
  • Barra curvada Nariz
  • Barras Nariz
  • Septum
  • PIERCINGS OREJA
  • Dilataciones
  • Espirales Oreja
  • Hélix
  • Industrial
  • Tapers – Conos
  • Tragus
  • PIERCINGS PEZON
  • Aros Pezón
  • Barras Pezón
  • PIERCINGS LABIO
  • Aros Labio
  • Espirales Labio
  • Labrets
  • Smiley
  • DILATACIONES
  • Plug sólido
  • Túnel
  • PIERCINGS CEJA
  • Aros Ceja
  • Bananas Ceja
  • Espirales Ceja
  • PIERCINGS LENGUA
  • Barras
  • PIERCINGS OMBLIGO
  • Aros Ombligo
  • Bananas Ombligo
  • Espirales Ombligo
  • COMPLEMENTOS
  • Collares
  • Llaveros
  • Móviles
  • Pendientes
  • Pulseras
  • Tattoo
Un Piercing para Evitar la Desgracia en Nepal

Un Piercing para Evitar la Desgracia en Nepal


Piercing de lenguaDesde hace tres años esta responsabilidad la ha asumido el joven Jujubhai Basa, de 31 años, quien este sábado agujereó su lengua en la localidad de Bode, situada en el valle de Katmandú.

"Hago esto para preservar mi tradición y cultura. La primera vez me preocupaba que algo saliera mal, pero ahora ya me siento cómodo", declaró Basa, un maestro de manualidades y artes antiguas en este país acunado en el Himalaya.

Según el sacerdote hindú Hari Bhakta, la leyenda empezó a forjarse hace 385 años, cuando había en la zona un espíritu, "khyak", que provocaba numerosos problemas a los habitantes del pueblo.

Un sacerdote tántrico -una corriente esotérica del hinduismo- lo capturó y le hizo un "piercing de lengua" como penitencia, algo que repitió durante los siete años siguientes.

Su objetivo era tener siete años de festividades, proteger al pueblo de la sequía, las inundaciones, los terremotos, la pestilencia y aumentar la habilidad de ser buen anfitrión y el fervor religioso.

A la perforación del "khyak" siguieron los "piercings" que los propios lugareños comenzaron a hacer en sus lenguas para complacer a los dioses, y hoy se atribuye a esta disciplina que el pueblo haya escapado a toda tragedia.

Según él, incluso durante el sismo que azotó Katmandú en 1934, en el que murieron miles de personas en la región, solo una casa se derrumbó en Bode y nadie pereció.

"Las desgracias no han asolado el pueblo desde entonces", aseguró a Efe el sacerdote Bhakta, cuyo ancestro fue quien consiguió capturar al mencionado espíritu hace 16 generaciones.

Al amparo de los buenos resultados que otorga cumplir con la tradición, varios miles de personas se congregaron una vez más este fin de semana en una callejuela del pueblo para presenciar el tercer "piercing" de Basa.

Krishna Chandra, quien durante 12 años puso su lengua al servicio de los lugareños, se encargó esta vez de perforar la del nuevo héroe local; levantó en el aire la aguja de veinte centímetros y atravesó la lengua de Basa entre los gritos de la gente enfervorizada.

Tras ello, el protagonista visitó una docena de templos para rogar a los dioses sus bendiciones y lo hizo portando consigo un arco de madera como el que el ente tuvo que cargar durante siglos a modo de castigo.

En el templo dedicado a Mahalaxmi, diosa de la suerte, el joven retiró la aguja de su lengua y untó en ella tierra del altar mayor.

"Esta es la única medicina que me pongo en el agujero", subrayó Basa, que no había comido nada en los tres días previos a la ceremonia, tal y como indica la tradición, limitándose a beber agua, cerveza de arroz y licor.

La aguja había sido preparada para el ritual un mes antes; primero se unta en grasa durante dos semanas, y después otras dos más en aceite de mostaza.

La primera vez que agujerearon su lengua, Basa estaba tenso, pero como se encontraba ebrio no sintió dolor, mientras que en las siguientes ocasiones ha optado por someterse al ritual sobrio y ser consciente del proceso.

Su familia le ha apoyado, aunque sus hermanos mayores intentaron disuadirle en un principio, y ahora no sabe por cuánto tiempo continuará garantizando la prosperidad de su pueblo.

A Basa le precedieron Buddha Krishna, que se sometió al "piercing" salvador durante cuatro años, y previamente Krishna Chandra, el perforador de este sábado.

Su herida se curará en unas dos semanas y simplemente dejará una pequeña cicatriz en su lengua, una marca nimia que bien vale la prosperidad de un pueblo. EFE

Add Comment